¿Te has enamorado de unos pendientes y resulta que son para orejas perforadas, pero no quieres perforarte? No pasa nada. Convertirlos a de clip es sencillo y te da mucha libertad para usarlos cuando te apetezca.
Esta guía te acompaña paso a paso. Verás cómo transformar pendientes colgantes y tipo botón con resultados bonitos, cómodos y seguros.
El objetivo es que disfrutes tus piezas favoritas sin renunciar al estilo ni a la comodidad.

Por qué convertir pendientes perforados en de clip
Hay muchas razones. Tal vez tengas la piel sensible y quieras evitar roces o alergias. O quizá prefieras cambiar de pendientes a menudo sin preocuparte por el cierre.
También puede que busques piezas grandes o vintage y te salgan solo con poste. Convertirlos te abre un mundo de posibilidades.
Además, los clips bien ajustados son cómodos y se quitan y ponen en segundos.
Qué necesitas antes de empezar
No hace falta un taller de joyería. Con unas herramientas básicas y un poco de paciencia, lograrás una conversión segura y discreta.
Reúne lo siguiente y trabaja en una superficie limpia, bien iluminada y estable.
- Alicates de punta fina para abrir y cerrar anillas sin deformarlas.
- Alicates planos para sujetar piezas pequeñas con firmeza.
- Anillas (si necesitas reemplazar alguna abierta o desgastada).
- Adaptadores de clip en el acabado de color de tus pendientes.
- Almohadillas de silicona o fieltro para mayor comodidad.
- Un paño suave para apoyar las piezas sin rayarlas.
Tipos de adaptadores de clip y cómo elegir
No todos los adaptadores son iguales. Escoge según el tipo de pendiente, tu sensibilidad y el estilo que quieras conservar.
La elección correcta marca la diferencia entre un clip cómodo y uno que moleste.
- Clip de tornillo regulable: permite ajustar la presión con precisión. Ideal para lobulos sensibles o pendientes algo pesados.
- Clip articulado clásico: práctico y rápido. Funciona bien con colgantes ligeros o tamaño medio.
- Clip de pala: reparte mejor la presión en el lóbulo. Útil para piezas anchas o con placa posterior.
- Adaptadores con anilla: indicados para colgantes, ya que facilitan la unión por aro.
- Adaptadores con ranura para poste: pensados para pendientes tipo botón.
Antes de cortar o doblar, planifica
Observa el diseño y su punto de equilibrio. Piensa dónde quedará el peso al convertir el cierre.
Haz una prueba de posición con el adaptador suelto delante de un espejo. Esto te ayuda a decidir si debes girar una anilla o doblar un poste.
Evitarás sorpresas y lograrás que el pendiente se vea natural en la oreja.
Convertir pendientes colgantes a de clip
Los colgantes son los más fáciles de transformar. Solo necesitarás unir el cuerpo del pendiente a un adaptador de clip con anilla.
Trabaja con suavidad para no marcar el metal ni abrir demasiado las piezas.

Materiales necesarios para colgantes
- El par de pendientes colgantes que vas a convertir.
- Adaptadores de clip con anilla a juego en color y estilo.
- Alicates de punta fina y, si tienes, un segundo alicate para contrafuerza.
Paso 1: elige el adaptador adecuado
Busca un adaptador que armonice con el acabado del pendiente. Si el metal es dorado envejecido, evita un dorado demasiado brillante.
Si el colgante es pesado, prefiere clip de tornillo o pala. Si es ligero, el articulado funcionará bien.
La clave es que el conjunto parezca de fábrica.
Paso 2: retira el gancho original
Abre la anilla que une el gancho al colgante con un movimiento lateral. Nunca la abras hacia fuera, porque se deforma y pierde fuerza.
Si la anilla está dañada, sustitúyela por una nueva de igual grosor y color. Guarda los ganchos por si los quieres reutilizar.
Paso 3: prepara la anilla del adaptador
Abre con cuidado la anilla del adaptador usando dos alicates si es necesario. Busca un hueco pequeño, suficiente para pasar la pieza.
Evita esfuerzos bruscos. Un metal fatigado se parte con el tiempo.
Paso 4: une el colgante al adaptador
Coloca la parte superior del colgante en la anilla del adaptador. Comprueba la orientación: el frente del colgante debe mirar hacia fuera al ponerse.
Cierra la anilla con firmeza, volviendo a su posición original. Si lo prefieres, añade una gota de pegamento específico para metales en la unión.
Paso 5: prueba y ajusta
Colócate el pendiente y revisa cómo cuelga. Si gira o queda inclinado, prueba a cambiar la anilla por otra de mayor diámetro, o añade un eslabón intermedio.
Ajusta la presión del clip hasta lograr sujeción sin dolor.
Paso 6: repite y compara
Convierte el segundo pendiente siguiendo los mismos pasos. Prueba ambos a la vez y mira en el espejo.
Si uno cuelga distinto, ajusta la orientación de la anilla. Busca simetría y comodidad.
Consejos extra para colgantes con cadena o charms
Si el pendiente tiene varias piezas, mantén su orden. Haz fotos antes de desmontar, así sabrás cómo recomponerlo.
Para colgantes muy largos, usa clips de pala o tornillo. Reparten mejor el peso y evitan marcas en el lóbulo.
Si hay cuentas frágiles, apoya todas las operaciones sobre un paño suave.
Convertir pendientes tipo botón (post-back) a de clip
Los pendientes de botón requieren un paso extra: girar el poste para que se acoplen y queden centrados.
Con paciencia y movimientos controlados, el resultado puede ser excelente.

Materiales necesarios para tipo botón
- El par de pendientes tipo botón que vas a convertir.
- Adaptadores de clip con ranura u orificio para poste.
- Alicates de punta fina y, opcionalmente, alicates planos para estabilizar.
Paso 1: elige el adaptador correcto
Los postes tienen distintos calibres. Escoge un adaptador con ranura acorde al grosor, para que encaje sin holguras ni excesos de presión.
El acabado del metal debe combinar con el pendiente. Si la pieza es muy plana, considera un clip de pala para mayor comodidad.
Paso 2: dobla el poste a 90°
Sujeta la base del poste con alicates planos para no forzar la soldadura. Con los de punta fina, dobla el poste en ángulo recto, con un movimiento lento.
El objetivo es que el botón quede centrado al sujetarse con el clip. Evita giros bruscos que puedan soltar el poste.
Paso 3: inserta el poste en la ranura
Introduce el poste en el adaptador hasta el tope. Debe quedar firme y estable. Si baila, prueba con un adaptador de ranura más estrecha.
Comprueba que el frente del botón mire hacia fuera al colocarte el clip.
Paso 4: asegura el mecanismo
Si el adaptador es de tornillo, aprieta con suavidad hasta inmovilizar el poste. Si es de encaje a presión, empuja hasta oír el clic.
No aprietes en exceso para no marcar el metal ni dañar la base del pendiente.
Paso 5: ajusta la posición en la oreja
Ponte el pendiente y observa su altura y centrado. Si queda alto o bajo, modifica levemente el ángulo del poste.
La referencia es que el botón repose paralelo al lóbulo y no gire al moverse.
Paso 6: comprueba la comodidad a lo largo del día
Llévalos una o dos horas en casa y valora sensaciones. Si aprietan, baja un punto la tensión.
Si se mueven, mejora el ajuste del adaptador o usa almohadillas que aumenten el rozamiento delicado con la piel.

Alternativas cuando no quieres doblar el poste
Si te preocupa doblar el poste, existen adaptadores que abrazan la base del botón con una placa.
También puedes usar resina epoxi de joyería para fijar una base de clip al reverso. Requiere práctica y tiempo de curado.
Para piezas de gran valor, lo más sensato es consultar con un joyero y evitar riesgos.
Cómo hacer que los pendientes de clip sean cómodos
Un buen ajuste es la mitad del éxito. La otra mitad es cuidar el lóbulo y elegir materiales que te sienten bien.
Aplica estos consejos y notarás la diferencia en pocas horas de uso.

Elige el mecanismo según tu sensibilidad
- Tornillo regulable: perfecto si te marcan los clips. Ajustas la presión al milímetro.
- Pala: reparte la fuerza y reduce puntos de presión. Va bien en lóbulos finos.
- Articulado: cómodo y rápido. Ideal para pendientes ligeros del día a día.
Si dudas, empieza por tornillo. Ajustar es más fácil que improvisar.
Añade almohadillas blandas
Coloca almohadillas de silicona o fieltro en la cara interna del clip. Aportan amortiguación y aumentan el agarre sin apretar.
Se pegan en segundos y se reemplazan cuando se gastan. Son baratas y muy eficaces en pendientes medianos o pesados.
Evita almohadillas demasiado gruesas, que pueden abrir el clip en exceso.
Ajusta la tensión con cabeza
Apretar mucho no es mejor. Busca firmeza sin dolor. En clips de tornillo, gira en pequeños incrementos y prueba entre cada ajuste.
En articulados, flexiona muy poco el brazo del clip. Demasiada fuerza deforma el mecanismo y acorta su vida útil.
La comodidad se nota a los cinco minutos.
Ten en cuenta el peso del pendiente
Cuanto más pesa, más presión necesitas, y más molesta. Elige diseños ligeros para uso prolongado.
Si te encanta un pendiente grande, resérvalo para eventos cortos. Alterna con modelos más pequeños en el día a día.
Tu lóbulo lo agradecerá.
Haz pequeñas pausas
Si llevas clips varias horas, retíralos cada tres o cuatro horas durante unos quince minutos. Activa la circulación y evita marcas.
Aprovecha para limpiar la zona con una toallita suave si sudaste.
Volverán a sentirse cómodos al retomar.
Mantén todo en buen estado
Revisa de vez en cuando tornillos, anillas y almohadillas. Cambia las piezas gastadas antes de que fallen.
Limpia el contacto del clip y el reverso del pendiente con un paño suave. Evitas acumulaciones que irritan la piel.
Un mantenimiento mínimo alarga mucho la vida del conjunto.
Materiales y alergias: cómo elegir con seguridad
Si tienes alergia al níquel, busca adaptadores hipoalergénicos. El acero inoxidable quirúrgico, el titanio y el oro de buena ley suelen funcionar bien.
Elige almohadillas de silicona médica o fieltro suave. Evita adhesivos que te hayan dado reacción.
Si notas picor o enrojecimiento, retira el pendiente y descansa. Identificar el material problemático te ayudará a elegir mejor.
Trucos de acabado para un resultado profesional
Para que el conjunto se vea “de fábrica”, cuida los detalles. Alinea anillas con el plano del colgante y oculta uniones detrás del motivo principal.
Si el metal es muy brillante, pule con un paño para un acabado uniforme. Si es envejecido, no mezcles tonalidades distintas.
Los pequeños ajustes elevan el resultado final.
Errores frecuentes y cómo evitarlos
Abrir anillas hacia fuera es el error más común. Hazlo siempre con un giro lateral para conservar su resistencia.
No dobles postes sin sujetar la base: se suelta la soldadura. Evita apretar demasiado los clips: la incomodidad es instantánea.
Prueba todo en casa antes de estrenar fuera. Así corriges detalles con calma.
Guardado y cuidado de tus pendientes convertidos
Guarda cada par en su bolsita o compartimento, sin rozar con otros. Evitas rayas y enganches.
Mantén los clips cerrados en reposo para que no se deformen. Si tienen tornillo, déjalos a tensión neutra.
Limpia con paño suave después de cada uso, sobre todo en verano.
Cuándo pedir ayuda a un joyero
Si el pendiente es antiguo o valioso, mejor no arriesgar. Un profesional puede cambiar el sistema de forma reversible.
Si el poste está muy cerca del borde del botón, doblarlo es delicado. Conviene usar técnicas que no comprometan la pieza.
Consulta antes de hacer cambios permanentes.
Soluciones para pendientes asimétricos
Si cada pendiente tiene un peso distinto, equilibra con anillas de diferente tamaño. Ajusta largo y orientación para que cuelguen igual.
Para botones con diseños irregulares, gira levemente el poste hasta centrar el motivo en la oreja.
La simetría visual importa tanto como la sujeción.
Qué hacer si el clip deja marca
Prueba almohadillas más blandas o aumenta la superficie de contacto con una pala. Baja la tensión de tornillo un punto.
Si la marca persiste, reduce el tiempo de uso o alterna con modelos más ligeros. No fuerces: la piel necesita descanso.
Una crema hidratante suave puede ayudar tras retirar el pendiente.
¿Se puede usar pegamento para asegurar uniones?
Sí, pero con prudencia. Usa adhesivos específicos para joyería y metales, y muy poca cantidad.
Evita pegamentos de secado rápido si no controlas bien la aplicación. Pueden manchar o rigidizar demasiado la unión.
Lo ideal es que el clip funcione bien sin pegamento.
Conclusión
Convertir pendientes perforados en de clip es un proyecto sencillo y muy gratificante. Te permite ampliar tu colección y usar piezas que, de otro modo, se quedarían en el cajón.
El secreto está en elegir el adaptador correcto, trabajar con suavidad y ajustar la presión con criterio. Con unas pocas herramientas y atención al detalle, el resultado será cómodo, seguro y bonito.
Disfruta la versatilidad y luce tus diseños favoritos cuando quieras, sin comprometer tu comodidad.