Un collar es más que un adorno: expresa gustos, recuerdos y estados de ánimo, y puede transformar un conjunto en segundos. La joyería DIY ofrece una vía creativa y una satisfacción especial, sobre todo cuando la pieza la haces tú mismo para ti o para regalar.
Si te preguntas cómo empezar, aquí encontrarás materiales, herramientas y técnicas básicas explicadas con claridad. Verás que crear un collar único es más sencillo de lo que parece.

Materiales necesarios para hacer un collar
Antes de sentarte a crear, reúne lo imprescindible. Tenerlo todo a mano te ahorrará interrupciones y errores.
• Cuentas (vidrio, madera, piedra, cerámica o resina)
• Cadena para collar
• Alambre para bisutería (recubierto de nailon)
• Cierres (mosquetón, palanca o imán)
• Anillas o argollas de unión (jump rings)
• Cordón o tiras de cuero
• Colgantes o dijes
Además, prepara las herramientas básicas para trabajar con comodidad y precisión.
• Alicates de punta plana y de punta redonda
• Tenaza o alicate de corte
• Chafas (cuentas de engarce) y, si puedes, alicate de crimpar
• Tabla de enfilado o tapete con guías
Si eres principiante, conviene elegir materiales nobles y fáciles de manejar. Un alambre recubierto de 0,38–0,46 mm funciona bien con la mayoría de las cuentas. Las chafas nº 2 suelen ajustarse a ese grosor.
Para pieles sensibles, prioriza acero quirúrgico, titanio o plata de ley. Reducirás el riesgo de alergias sin disparar el presupuesto.
Elige cuentas con orificios acordes al hilo o alambre que piensas usar. Si el orificio es muy pequeño, considera microcuentas como separadores o recurre a hilo más fino.
Las anillas deben ser de calidad y cierre firme. Las anillas abiertas se trabajan torciendo, nunca estirando. Las anillas dobles (tipo llavero) añaden seguridad extra.
Si puedes, incorpora protectores de cable (wire guardians) o cubre chafas. Alargan la vida del collar protegiendo los puntos de roce con el cierre.
Una tabla de enfilado te ayudará a planificar longitudes, simetrías y secuencias. Si no tienes, usa una toalla o tapete antideslizante para que las cuentas no rueden.
Planifica la longitud según el estilo y el uso. Estas medidas orientativas te ayudarán a decidir:
• Gargantilla: 35–41 cm
• Clásico corto (princess): 43–48 cm
• Media altura (matinée): 51–61 cm
• Largo (opera): 71–86 cm
• Vuelta doble o “flapper”: 90 cm o más
Prueba la medida alrededor del cuello antes de cortar. Cada anatomía es distinta y conviene ajustar.
Cómo hacer collares: instrucciones paso a paso
A continuación encontrarás cuatro proyectos con complejidad creciente. Empiezan por técnicas sencillas y avanzan hacia diseños más elaborados. Lee cada paso con calma y no dudes en adaptarlos a tu estilo.
¿Cómo hacer un collar de cuentas?
El collar de cuentas es la base de muchas técnicas. Aprenderás a diseñar un patrón, enfilar con orden y rematar con seguridad.

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Diseña la composición
Coloca las cuentas en el tapete y crea un patrón simple. Alternar tamaños o colores aporta ritmo. También puedes elegir un solo color y variar formas. Divide mentalmente el collar en mitades para mantener la simetría. -
Mide y corta el alambre
Para un collar estándar, calcula 46 cm y añade 10–15 cm extra para trabajar el cierre con holgura. Es preferible que sobre y recortar al final que quedarte corto. -
Haz una prueba de enfilado
Enfila unas cuantas cuentas para comprobar que los orificios no raspan el alambre. Si alguna tiene arista, líjala con una lima fina o descártala. -
Añade topes provisionales
Coloca un tope de cuentas o sujeta un extremo con una pinza. Así evitarás que se deslicen si se te cae el hilo durante el diseño. -
Enfila las cuentas
Pasa las cuentas según tu patrón, sin forzar. Si combinas tamaños, intercala pequeñas como separadores para suavizar los cambios. Mantén la tensión justa: ni floja ni rígida. -
Revisa la caída
Sujeta el hilo por ambos extremos y levántalo unos centímetros. Observa cómo cae el conjunto. Si ves huecos o rigidez, ajusta la disposición. -
Prepara el cierre en un extremo
Pasa una chafa, una anilla y, si usas, un protector de cable. Devuelve el alambre por la chafa formando un bucle pequeño. Comprueba que el cierre pueda moverse ligeramente. -
Crimpa la chafa
Con el alicate de crimpar o de punta plana, aplasta la chafa hasta fijarla. Evita apretar en exceso para no dañar el alambre. Si tienes cubre chafas, colócalo para un acabado pulido. -
Oculta el cabo sobrante
Enfila el cabo sobrante dentro de las primeras cuentas. Corta lo que sobresalga con el alicate de corte, sin rozar la línea principal. -
Repite el remate en el otro extremo
Coloca chafa, anilla y cierre en el otro extremo. Ajusta la tensión: el collar debe flexionar con naturalidad. Crimpa y cubre si procede. -
Comprobación final
Tira suavemente del cierre y de varias secciones del collar. Si notas holguras, vuelve a crimpar o sustituye la chafa.
Sugerencias útiles
• Para patrones complejos, dibuja una guía o haz una foto antes de enhebrar.
• Si se te rompen chafas, cambia de tamaño o de marca y evita herramientas melladas.
• Las cuentas pequeñas (rocalla) corrigen pequeños desajustes de longitud.
• Si te cuesta manipular piezas pequeñas, usa una alfombrilla con hendiduras o un enhebrador.
Materiales recomendados, sin complicarte
• Alambre recubierto de 7–19 hebras para equilibrio entre flexibilidad y resistencia.
• Chafas de latón o acero chapado: buena sujeción y coste razonable.
• Cierres de mosquetón: fiables y fáciles de colocar. Añade una cadenita alargadora si dudas con la talla.
¿Cómo hacer un collar con colgante?
El colgante añade foco y personalidad. La clave es elegir una combinación equilibrada de pieza, cadena y herrajes.

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Elige el colgante
Gemstones pulidos, piezas metálicas, resina o madera: cualquiera puede funcionar. Valora el peso y el tamaño para que no incomode. Las anillas de colgante (bails) ayudan a que cuelgue recto. -
Combina cadena y colgante
Las cadenas finas quedan bien con colgantes discretos. Si la pieza pesa, elige una cadena más firme (acero o plata) para evitar deformaciones. Comprueba que el colgante pase por los eslabones o usa un bail adecuado. -
Prepara las anillas
Trabaja con dos alicates. Abre las anillas girando las puntas en sentidos opuestos. No las abras separando, porque deforman y no cierran bien. -
Acopla el colgante a la cadena
Pasa el colgante por la anilla y esta por la cadena. Cierra con precisión, alineando los extremos. Si te preocupa la seguridad, usa anillas dobles. -
Añade el cierre
Coloca un mosquetón en un extremo de la cadena con una anilla. En el otro extremo, añade otra anilla o una cadenita alargadora. Verifica que el conjunto se abre y cierra con suavidad. -
Ajusta la posición
Pruébate el collar. Si el colgante tiende a moverse o girarse, cambia la anilla por una más pequeña o añade un bail que limite el giro. Ajusta la longitud si lo necesitas. -
Remate limpio
Revisa que no haya rebabas en anillas o bordes del colgante. Si las hay, líjalas con una lima fina. Un acabado pulcro evita enganches con la ropa.
Consejos prác